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martes, 13 de agosto de 2013

60 años de Patrimonio Monumental Melillense


Aunque pueda resultar extraño para algunas generaciones de melillenses desde el pasado domingo 11 de este mes de agosto nuestro patrimonio protegido cumple 60 años, igual edad que para algunos pueda tener su abuelo o su padre.


Esta puesta en valor de patrimonio monumental de los Recintos Fortificados de Melilla y del patrimonio histórico y cultural español,  fue reconocida, e incluida en el Decreto del 11 de Agosto de 1953 (BOE de 7 de septiembre de 1953), siendo posteriormente ratificado, tras la promulgación de la nueva Ley del Patrimonio, por el Real Decreto 2753 de 5 de Diciembre 1986 (BOE de 17 de enero de 1987),en el que declara "Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico, una zona de la ciudad de Melilla”. Esta disposición viene complementada por dos anexos, en los cuales se establece, respectivamente, la Delimitación del Conjunto Histórico y una zona de entorno de protección.


Proyecto de recalce del Torreón del vigía y reconstruyendo las bocas de las cañoneras de
Francisco Prieto Moreno Pardo

Las primeras intervenciones de reconstrucción y acondicionamiento para las visitas de los recintos se inician en 1953, bajo la dirección técnica de
Francisco Prieto Moreno Pardo (como Arquitecto Jefe de la 7ª Zona del Patrimonio Artístico Nacional), la coordinación de Francisco Mir Berlanga (fundador de la Asociación de Cronistas Oficiales de España), el asesoramiento del ingeniero militar Juan Rodríguez Puget y el de la Real Academia de Santelmo, que intervinieron en el conjunto hasta 1970, realizando obras de limpieza y consolidación de los diferentes elementos defensivos, con ajardinamiento y accesos. Fruto de su trabajo son  la Batería Real (1955) y los actuales accesos del Primer, Segundo y Tercer Recinto.



Antonio Bravo Nieto, Salvador Moreno Peralta y Jesús Miguel Sáez Cazorla 1999.


Tras diversas investigaciones y documentación de los elementos y las ruinas e inventario de gran parte de la fortificación (1981-87) por la Asociación de Estudios Melillenses a cargo del Vocal de Patrimonio Jesús Miguel Sáez Cazorla y Antonio Bravo Nieto, a quienes se les concede en 1987 el Premio Nacional " Manuel Corchado " de Investigación Histórico - Arqueológica. Estos con el arquitecto malagueño Salvador Moreno Peralta en 1989 realizan la redacción de un “Plan Especial de Restauración Integral” (PERI) de los recintos fortificados, decidido por parte de las autoridades de la ciudad de Melilla según acuerdo de la Comisión de Gobierno del 14 de Mayo de 1987, fueron objeto de la concesión de un diploma por Europa Nostra en el año 1999 y la concesión de la medalla de oro por la Asociación Española de Amigos de los Castillos en el año 2000.

jueves, 18 de octubre de 2012

Otras Miradas: sobre conservar ó abandonar los tres presidios menores



La Biblioteca Nacional de España en la celebración de su tricentenario sale al encuentro de más de una treintena de instituciones españolas comprendidas en museos nacionales y autonómicos. Manuscritos, dibujos, grabados, lienzos, mapas, fotografías y libros de la BNE recorren el país, buscan otros visitantes, otros espacios, otras miradas.

La BNE y Acción Cultural Española (AC/E) han querido que quien no pueda acercarse a la sede de la Biblioteca en Madrid pueda participar también de este acontecimiento: 300 años de historia, que es de todos los ciudadanos.

El Museo de las Peñuelas, con ocasión de la presentación del programa Biblioteca Nacional de España. Otras miradas, abre una de sus salas desde el 11 de octubre al 9 de diciembre, para acoger un texto fundamental en la historia de la ciudad, el denominado "Discurso de los brigadieres Don Pedro Lucuze y don Pedro Zermeño", que escrito en el siglo XVIII viene a defender la presencia española en Melilla.

Biblioteca Nacional de España, Mss/12667. (Artículos sobre arte militar, naval y terrestre). “Discurso de los brigadieres Don Pedro Lucuze y don Pedro Zermeño, sobre conservar ó abandonar los tres presidios menores, a 4 de marzo de 1765: Melilla, Peñón y Alhucemas”.- XVIII. -249 h. ; 20 X 15 cm.


El famoso discurso, cuyo subtitulo es "Sobre conservar ó abandonar los tres presidios menores" (1765), pertenece a los fondos de la Biblioteca Nacional de España que ha decidido prestar sus fondos a diversos museos para que los ciudadanos puedan disfrutar de esta joya artística y documental.

El discurso de dos destacados ingenieros militares, Pedro de Lucuce y el melillense Pedro Martín Zermeño, entregaron al marqués de la Mina el Discurso sobre conservar o abandonar los tres presi­dios menores de Melilla, Peñón y Alhucemas. En su informe, los dos brigadieres abogaban de forma inequívoca y razonada por la conservación de las plazas de soberanía española, espe­cialmente la ciudad de Melilla. Su argumento esencial era que los cambios en la estrategia española para el norte de África y el desarrollo de los siste­mas de fortificación habían convertido a los presidios en “plazas de armas [...] importantísimas para que el foso y frente de España esté bien defen­dido”. Además alertaban ante la posibilidad de que Marruecos o Inglaterra, presente en el cercano Gibraltar, se instalaran en las plazas aban­donadas, amenazando los intereses españoles en la región. 

El Marqués de la Mina realizó a su vez otro informe dirigido al marqués de Esquilache en el que insistía en el abandono de la plaza norteafricana  sin duda el dictamen emitido en el discurso de Lucuce y Zermeño, quienes valoraban tanto el emplazamiento de Melilla como las obras de fortificación que se habían llevado a cabo en el último siglo, resultó fundamental para que la plaza continuase bajo soberanía española y se abandonase la posibilidad de su demolición.

lunes, 14 de mayo de 2012

Los archivos de Melilla la Vieja y su dispersión documental

Publicado en: Aldaba nº. 25, 1995, por D. Francisco Mir Berlanga (3º Cronista Oficial de Melilla después de: 1º D. Gabriel de Morales, 2º D. Rafael Fernández de Castro y el actual 4º D. Antonio Bravo Nieto).

Prescindiendo de otros antecedentes más remotos, la Melilla española, es decir, la Melilla conquistada por don Pedro de Estopiñán, el 17 de septiembre de 1497 (1), trae su origen, en la fortaleza o presidio que se estableció tras su conquista, tomando la palabra presidio en la acepción noble, con que la define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, "Guarnición de soldados que se pone en las plazas, castillos y fortalezas, para su guarda y custodia". Este origen castrense ha enriquecido en el pasado la historia de Melilla y su posterior vida urbana.

El caso de Melilla no ha sido único. Baste recordar, que entre otras, las ciudades de León, Cáceres y La Línea en España, Villa Sanjurjo -hoy Alhoceima- en Marruecos, Estrasburgo en Francia, Turín en Italia, Colonia en Alemania, y otras innumerables ciudades de Europa, Asia y América, deben su origen a una guarnición militar, a cuyo abrigo, se fue instalando la población civil.

Así también ocurrió en el caso de Melilla, donde la tenacidad de los españoles triunfó sobre el medio hostil, hasta conseguir transformar la pequeña ciudadela, en la hermosa ciudad actual.

La situación geográfica de Melilla, separada de la Península por el mar y aislada por tierra, en el pasado, por la hostilidad de las cábilas fronterizas, planteó, desde el momento de su conquista, el problema de las comunicaciones con la metrópoli.

Ya en el primer Asiento que "para la guarda e probeimiento de la ciudad de Melilla", fue firmado en Alcalá de Henares el 13 de abril de 1498 entre la Corona y los representantes del duque de Medina Sidonia, se dispone que la plaza debe tener "cuatro fustas de remos bien pertrechadas y aparejadas y cuarenta hombres para su servicio", encargados de mantener las comunicaciones con España.

Al duque de Medina Sidonia le correspondía la tenencia de la plaza, y por lo tanto era el responsable de su seguridad. Los primeros alcaldes fueron nombrados por el duque, y con él se entendían, para todo lo relacionado con el gobierno, conservación y defensa de Melilla.

Pero Sanlúcar de Barrameda, —residencia de los duques— de donde partió la expedición conquistadora, quedaba lejos. Por lo que pronto sería Málaga, la ciudad, desde donde se atenderían las necesidades de Melilla.

Un factor o apoderado del duque, destacado en Málaga, se encargaría de aquella misión.

Desde Málaga llegaban el correo, los hombres y las provisiones de boca y guerra. Pero a partir de 1556 en que los Medina Sidonia renunciaron a Melilla, será la Corona, la que se encargará directamente, de atender a la conservación y defensa de la fortaleza (2) que es abastecida por los proveedores reales, residentes en Málaga.

En el periodo comprendido entre la ocupación en 1497 y el citado año de 1556 en que renuncian los duques, el archivo de la Casa Ducal, hoy en trance de rigurosa ordenación, es la fuente indiscutiblemente preferente para el estudio de la historia de Melilla.

Juan Antonio Estrada y Paredes (3), autor de la Población General de España, sus Reinos y Provincias, Villas, Pueblos, Islas Adyacentes y Presidios de África, de la que conocemos dos ediciones, hechas en los años 1746 y 1768, proporciona numerosos datos sobre la historia de la ciudad de Melilla, de donde era natural y dice; "Esto que hemos referido consta en los Archivos y Papeles del Duque de Medina Sidonia, que nos mostraron para este efecto, y de otras noticias que he buscado con bastante trabajo, porque hay poco escrito de Presidios, y lo que de ellos se refiere es muy sucinto y con alguna confusión...”.

Como queda dicho, a partir de 1556 la ciudad pasó a depender de la Corona. Melilla, por su situación estratégica, tendría un importante protagonismo militar, en una doble misión. Como centinela avanzado de la seguridad nacional ante un Magreb inestable, desgarrado por las luchas de las diversas dinastías que sucesivamente se disputan el poder, y frente a la acción constante de la temida piratería turca y berberisca, azote grave de las costas españolas...

Desde la Corte se envían a Melilla las órdenes e instrucciones pertinentes. Unas y otras se notifican y asientan por duplicado. Primero por los alcaldes-gobernadores, máxima autoridad de la plaza. Luego pasan a los veedores, encargados, entre otras funciones, de vigilar el cumplimiento de las Ordenes Reales, que quedan archivadas. Así con el transcurso de los años, van formándose los archivos melillenses.

A veces, las órdenes tienen que ser reiteradas, porque hay correos que no llegan a su destino, por la pérdida de la embarcación que las conducen, unas veces como consecuencia de los temporales, y más frecuentemente por la acción de los piratas, que amparados en el cabo de Tres Forcas, asaltaban las embarcaciones destinadas a mantener la vital comunicación entre Málaga y Melilla. Existe constancia documental, de numerosos ataques y capturas de los piratas.

En alguna ocasión, los enemigos alcanzaron notables éxitos, como el del día 2 de septiembre de 1549, en el que un corsario argelino se apoderó de la carabela de Melilla, donde viajaba el propio alcalde Francisco de Medina que quedó cautivo (4).

Por su parte, los alcaldes, dirigían sus escritos y peticiones directamente a los Reyes. Pero cuando se trataba de algún caso urgente, que no admitía demora, las peticiones se hacían a las autoridades de Málaga, que procuraron remediar la situación de Melilla, según consta en los Libros Capitulares del municipio malagueño (5), que la cortesía de don Francisco Bejarano, me permitió conocer.

De lo hasta ahora expuesto, han quedado señaladas las tres fuentes documentales más importantes de Melilla en los archivos peninsulares, que son el de los Medina Sidonia, los de la Monarquía y los de la ciudad de Málaga.

Hablaremos ahora de los de la propia ciudad de Melilla.

Desde la Atalaya de la Torre de la Concepción Alta, se vigilaban cuidadosamente los movimientos de las escuadras turcas y berberiscas, que utilizaban la mar Chica como refugio. Cuando los avisos llegaban a tiempo, se pudieron evitar graves daños. Muchos de los pacíficos habitantes, de los bellos pueblos costeros andaluces, debieron su libertad o su vida, tal vez sin sospecharlo, a los diligentes avisos de los alcaldes de Melilla.

Concentraban éstos, en sus manos, toda clase de poderes civiles y militares, incluso los judiciales. De ahí el refrán de "ser rey en Castilla o alcalde en Berbería"... para significar la plenitud de poderes, como veremos a continuación.

En el mes de octubre de 1555 se descubrió una conspiración, con el propósito de dar muerte al alcalde don Alonso de Gurrea y entregar la plaza al enemigo. Los conspiradores fueron condenados a muerte y ejecutados.

Pero dejemos el relato al propio don Alonso, que en carta dirigida a los Príncipes Regentes con fecha 10 de noviembre de 1555 les decía: "Condené a muerte al Contador y a otros cuatro soldados con él, en los que hice Justicia. Al Contador y a otros tres, ahorqué y les corté la cabeza y las enclavé en la muralla, y al otro condené perpetuamente a galeras, por ser muchacho y no le hallar tan culpable..." (Simancas. Guerra Antigua. Legajo 60).

Respecto a un clérigo, que también tomó parte en la conspiración, y que según Gurrea era "El más mal hombre que hay en el Mundo", no se atrevió a ejecutarlo, por su condición sacerdotal, remitiendo el proceso a la superioridad, para que resolviera.

Según Gabriel de Morales (6) el clérigo fue también condenado a muerte y ejecutado.

Con estos castigos ejemplares, terminó la conspiración, que en tan grave riesgo puso la seguridad de Melilla.

Toda la vida de la ciudad quedó reflejada en el Archivo del Gobierno de la plaza, salvo la iglesia que tenía su propio Archivo. Los valiosos documentos, que del pasado han podido conservarse, así lo atestiguan.

Las importantes circunstancias bélicas por las que pasó Melilla acentuaron el carácter militar de su gobierno y administración. Este régimen castrense, estuvo en vigor hasta bien entrado el presente siglo (XX). Pero el rápido aumento de la población, y la natural evolución de la ciudad, que había dejado de ser plaza fuerte, impusieron la separación y especialización de funciones, y la implantación progresiva de una administración civil.

Esto dio lugar a una irreparable dispersión documental del Archivo melillense, aunque algo se salvó y quedó en Melilla.

La Junta Municipal creada en 1845, origen remoto del actual Ayuntamiento, recibió una pequeña parte de documentos civiles.

El antiguo Gobierno Militar de la plaza, convertido en Capitanía General y más tarde en Comandancia General, se llevó la parte más importante del Archivo, que hasta el año 1895, en que Gabriel de Morales (7) llegó por primera vez a Melilla, se encontraba intacto, y pudo utilizarlo para la redacción de sus importantes trabajos históricos.

Los Protocolos de los antiguos Escribanos de Guerra, quedaron en la Notaría Civil, desde donde pasaron el Archivo Histórico de Melilla, creado en octubre de 1969 (8).

Un precioso libro, bastante maltratado por los años, en el que se contiene un "Estado General de Casas, Cuevas y Solares, que el Rey y distintos particulares, tiene en esta Plaza", pasó al moderno Registro de la Propiedad.

Lo formó en 1753 don José de Osorio, que ostentaba el pomposo cargo de "Comisario de Guerra de los Exercitos de su majestad Veedor, Contador, Ministro de Hacienda, Marina, y Almirantazgo en esta Plaza...".

En este libro, por calles y plazas, está descrita la propiedad pública y privada existente en la pequeña Melilla de mediados del siglo XVIII.

Por si la anterior dispersión del Archivo de Melilla la Vieja no fuera suficiente, en 1927, al término de las Campañas de Marruecos, que habían durado 18 años, el entonces Ministerio de la Guerra, creó una Comisión de Jefes de Estado Mayor, encargados de redactar, la que habría de ser Historia de las Campañas de Marruecos, en la que Melilla y los territorios de su Comandancia General, habían tenido un importante protagonismo.

La Comisión, a fin de documentar adecuadamente la obra proyectada, recabó para ella una serie de importantes documentos, que ya no volvieron a sus Archivos de procedencia, pero que afortunadamente quedaron en el Servicio Histórico Militar.

Esta es la breve historia con las limitaciones impuestas por el tiempo, de la dispersión de los Archivos de la Vieja Melilla.

Como se deduce de lo expuesto, la documentación de carácter histórico que de Melilla se conserva en la ciudad, es escasa y poco importante. En cambio es muy valiosa la conservada en el Archivo del Ayuntamiento, aun que referida exclusivamente al presente siglo.

Tampoco quedaron en Melilla los antiguos libros parroquiales que fueron remitidos al Obispado de Málaga. Son extraordinariamente interesantes, porque a parte de las naturales inscripciones de nacimientos, matrimonios y defunciones, el celo de los sucesivos vicarios les llevó a consignar en ellos importantes sucesos locales.

Hoy, el conjunto documental histórico de Melilla, se encuentra repartido en los Archivos de los duques de Medina Sidonia, en Simancas, Archivo Histórico Nacional, Sección de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, Servicio Histórico Militar, Archivo Municipal de Málaga, el Histórico Provincial de la misma ciudad, así como el del Obispado.

Todos son de indispensable consulta para el estudio y conocimiento de la Historia de la ciudad de Melilla, que en 1997 cumplirá el medio milenio de su incorporación a la Corona de España, incorporación que tuvo lugar, 18 años antes de que lo luciera el Reino de Navarra y 279 años antes, de que existieran los Estados Unidos de América...

1. Los Reyes Católicos recibieron con gran satisfacción la noticia de la ocupación de Melilla, y escribieron al duque, con fecha 18 de octubre diciéndole: "Os certificamos que el servicio que nos hiziste con la toma de Melilla nos ha aprovechado para templar en algo el dolor que leñemos, porque esperaos en Dios, que desto sera mucho servido". El dolor a que se refieren los Reyes era la reciente muerte del Príncipe Don Juan, fallecido en Salamanca el día 4 de octubre de 1497.

2. El duque de Medina Sidonia renunció a la Tenencia de Melilla, como consecuencia de los cuantiosos gastos que le ocasionaba.

3. Juan Antonio Estrada y Paredes, nació en Melilla, siendo bautizado el día 24 de enero de 1695 en la iglesia parroquial de la Purísima Concepción. Fueron sus padres el alférez de Infantería don Luís de Estrada y doña Andrea de Paredes..

4. El Alcalde Francisco de Medina, fue rescatado más tarde por la generosidad del conde de Alcaudete, gobernador de Oran.

5. Francisco Mir Berlanga, "La derrota de don Carlos Ramírez de Arellano y el socorro de Málaga a Melilla", en Melilla en los pasados siglos, Madrid, 1980.

6. Gabriel de Morales, Datos para la historia de Melilla, Melilla, 1909.

7. Francisco Mir Berlanga, "Gabriel de Morales ilustre historiador de Melilla, Revista Trápana, números 3 y 4, 1989-1990.

8. El Archivo Histórico de Melilla fue creado por el Ministerio de Cultura a petición del Ayuntamiento de Melilla, que presidía como alcalde, Francisco Mir Berlanga.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Documentos de Ministerio de Cultura sobre Melilla Siglo XV


Como podéis comprobar no es hasta el Tratado deTordesillas (1494) cuando y donde se autorizaba que los Reyes Católicos pudieran conquistar las ciudades de Melilla y Cazaza. “Los dichos señores rrey e rreyna de Castilla e Aragón, eçetera, pueden aver e ganar las villas de Melilla e Caçaça... e las pueden tener e tengan para si para sus rreynos... con sus tierras e terminos sean e finquen perpetuamente”. A continuación, el Papa Alejandro VI en la Bula Ineffabilis (1495) otorgaba carta libre a los Reyes Católicos para la conquista del norte de África, anunciando la inminente ocupación de Melilla con su toma en 1497.

Esta documentación del Archivo General de Simancas, ofrecida en la red por el Ministerio de Cultura, nos muestra este periodo tan desconocido como interesante Para la Historia de Melilla y de la Geopolítica del Mar de Alborán.

Título de la unidad: "Comisión de información a Melilla."
Fecha Creación: 1494-06-21 Medina del Campo
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,1,63,3
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.6.11//CCA,CED,1,63,3
Soporte y Volumen: 4 Documentos
4 Documento(s)

Publicado en “Los Alguaciles de Melilla” de Miguel Villalba González

Órdenes al arzobispo de Granada, al conde de Tendilla y a Fernando de Zafra para que se reúnan con urgencia a tratar lo relativo al traslado inmediato de una comisión mandada por los reyes para analizar el estado y situación de la plaza de Melilla, integrada por Íñigo Manrique, Mosén Pedro de Santiesteban y Lezcano.
Carta a García Fernández Manrique remitida a través de su hijo Don Íñigo sobre el tema de Melilla.

Título de la unidad: "Mantenimiento de la armada de Vizcaya." 
Fecha Creación: 1494-08-07 Segovia
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,1,88,3
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.1//CCA,CED,1,88,3 
Soporte y Volumen: 1 Documento

Carta a Don Juan de Fonseca comunicándole la nueva determinación de no despedir la armada de Vizcaya, sita en la Carraca, para cuyo pago se enviará dinero en breve, igualmente le hace saber el levantamiento de la prohibición a los mercaderes para pasar a comerciar a Berbería, fuera del estrecho, siempre que no pasen armas ni cosas vedadas, finalmente le hace saber el aplazamiento del envió de la armada a allende por el cambio de las cosas de Melilla y la prosecución en la preparación de las carabelas destinadas a las Indias.

Título de la unidad: "Melilla y armada de Sicilia." 
Fecha Creación: 1494-09-29 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,1,147,1
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.1//CCA,CED,1,147,1
Soporte y Volumen: 1 Documento

Despacho al arzobispo de Granada informándole de tres temas.- no conveniencia de acometer ahora el asunto de Melilla, - situación del alguacil de Melilla a quien interesa favorecer y dándole instrucciones sobre la partida de la armada con destino a Sicília, previo paso por Túnez para el desembarco de moros.

Despacho a Fernando de Zafra para que se reúna con el arzobispo de Granada y el conde de Tendilla para debatir estos temas y cumplir los despachos reales.
Despacho al alguacil de Melilla comunicándole el debate sobre su situación mantenido con Fernando de Zafra, el conde de Tendilla y el arzobispo de Granada quienes le informarán.

Título de la unidad: "Avecindamiento de moros en el reino de Granada." 
Fecha Creación: 1495-01-07 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,2-1,2,1
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.2//CCA,CED,2-1,2,1
Soporte y Volumen 1 Documento

Al secretario Fernando de Zafra para que trate con el arzobispo de Granada [Fray Hernando de Talavera] y con el conde de Tendilla [Iñigo López de Mendoza] sobre avecindamiento de ciertos moros de Melilla en el reino de Granada.

Título de la unidad: "Avecindamiento de moros en el reino de Granada." 
Fecha Creación: 1495-01-07 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CC-LRC,2-1,2-1
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11
Soporte y Volumen: 1 Documento con Tamaño: Folio  en Soporte: Papel

Al secretario Fernando de Zafra para que trate con el arzobispo de Granada [Fray Hernando de Talavera] y con el conde de Tendilla [Iñigo López de Mendoza] sobre avecindamiento de ciertos moros de Melilla en el reino de Granada. (Descripción realizada por Javier Álvarez Pinedo)

Título de la unidad: "Avecindamiento de moros de Melilla en el reino de Granada "apartados de la mar"." 
Fecha Creación: 1495-01-19 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,2-1,10,1
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.2//CCA,CED,2-1,10,1 
Soporte y Volumen: 3 Documentos

Al arzobispo de Granada [Fray Hernando de Talavera], al conde de Tendilla [Iñigo López de Mendoza] y a Fernando de Zafra, secretario real, para que avecinden en distintos lugares del reino de Granada, “apartados de la mar”, a ciertos moros de Melilla.

Título de la unidad: "Seguro a moros de Melilla en Málaga." 
Fecha Creación: 1495-03-06 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,2-1,43,2
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.2//CCA,CED,2-1,43,2 
Soporte y Volumen: 1 Documento

A García Fernández Manrique, del Consejo, [¿Marqués de Aguilar y conde de Castañeda?], para que tome bajo su protección a unos moros que están en Málaga y averigüe si son de Melilla y si están bajo seguro real.

Título de la unidad: "Negociaciones con Portugal." 
Fecha Creación: 1495-05-12 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,2-1,79,2
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.2//CCA,CED,2-1,79,2
Soporte y Volumen: 1 Documento

Al rey de Portugal en creencia de su secretario Esteban Váez sobre lo tratado con éste acerca de los límites del reino de Fez, ciudades de Melilla y Cazaza y Cabo Bojador; sobre homicianos que se pasan de uno a otro reino; propiedades del doctor Villalón; propiedades de Alonso de Monroy “al tiempo que se pasó al señor rey de Portugal”; junta de astrólogos y pilotos para hacer la carta de demarcación de fronteras; junta para determinar contiendas sobre términos en la frontera de la parte de Badajoz; junta para determinar las diferencias entre la villa de Aroche (Huelva), tierra de Sevilla, y el lugar de San Gilesimo, tierra de Moura (Portugal).

Título de la unidad: "Respuesta al Rey de Portugal sobre límites y otras cuestiones." 
Fecha Creación: 1495-05-12 Madrid
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,3-1,1,2
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.4//CCA,CED,3-1,1,2 
Soporte y Volumen: 1 Documento

Respuesta a Esteban Báez, secretario del Rey de Portugal, sobre los siguientes asuntos: 1ª Averiguación de límites del Reino de Fez por Meça y por la otra parte del Estrecho (Melilla y Cazaza). 2ª Prohibición de la pesca más allá del cabo Bojador por el tiempo pactado. 3ª Demarcación y deslinde de los términos de Ceuta y Cazaza. 4ª Contención y asiento en cinco leguas a la redonda de los homicianos que se pasan de un reino a otro. 5ª Confiscación de cera al factor del doctor Villalón. 6ª Restitución de bienes de Alonso de Monroy al tiempo de pasarse a la obediencia del Rey de Portugal. 7ª Nombramiento de astrólogos y pilotos que han de reunirse en Badajoz y en Elvás (Portugal) para realizar la demarcación. 8ª Comisión a Alonso Enríquez para entender juntamente con otro caballero portugués en la cuestión fronteriza que enfrentaba a Castilla y Portugal en Badajoz. 9ª Nombramiento de apoderados para entender en las contiendas entre villa de Aroche (Sevilla) y San Gilésmo (Portugal) sobre una tierra llamada La Contienda de Valfermoso (Portugal), cuya vista dejó pendiente el Licenciado Coalla por abandonar la parte portuguesa representada por Vasco Fernández y terminar con los escándalos que ello se han derivado.

Título de la unidad: "Salarios de varios caballeros de la Orden de Calatrava destinados en Melilla."
Fecha Creación: 1498-03-12 Alcalá de Henares
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,3-2,73,2
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.5//CCA,CED,3-2,73,2
Soporte y Volumen: 1 Documento

A Gabriel Sánchez, tesorero general, para que libre en concepto de salario ciertas cantidades a Frey Francisco Beltán de Guevara y otros caballeros de la Orden de Calatrava destinados en Melilla.

Título de la unidad: "Cédula de los RR.CC. para Hernando de Zafra sobre el servicio de los moros del Reino de Granada, pasaje de estos y embarque de tropas para el Duque de Medina Sidonia en Melilla." 
Fecha Creación: 1498-04-03 Alcalá de Henares
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,DIV,8,126
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.3//CCA,DIV,8,126 
Soporte y Volumen: 1 Documento

Cédula de los RR.CC. para Hernando de Zafra sobre el servicio de los moros del Reino de Granada, pasaje de estos y embarque de tropas para el Duque de Medina Sidonia en Melilla.

Título de la unidad: "Ingreso de Juancho de Azcoitia como espingardero en las guardas de Almería." 

Fecha Creación: 1499-11-16 Granada
Archivo: Archivo General de Simancas
Signatura: CCA,CED,4,18,2
Código de Referencia: ES.47161.AGS/1.5.11.7//CCA,CED,4,18,2 
Soporte y Volumen: 1 Documento

Orden a Diego Olea de Reinoso, veedor de las guardas de Melilla, para que acepte a Juancho de Azcoitia como espingardero en la capitanía de Almería.

martes, 17 de abril de 2012

El Plan Especial de Rehabilitación Integral de Melilla la Vieja expuesto en el nuevo Centro de Interpretación de Florentina junto al Torreón de las Cabras


Publicado en InfoMelilla.com por : Carmen Gaona Sáez

Ofrece imágenes e información de todas las actuaciones de restauración llevadas a cabo en los recintos fortificados durante los últimos 25 años



El Torreón de las Cabras del Primer Recinto Amurallado de Melilla la Vieja, acoge desde hoy lunes el Centro de Interpretación de Melilla la Vieja (CIMLAV) que expone imágenes e información sobre las numerosas obras de rehabilitación patrimonial que se han llevado a cabo en la zona durante los últimos años.

A la inauguración del CIMLAV han acudido el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, y el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, quienes han estado acompañados por los tres autores del Plan Especial de Rehabilitación Integral (PERI) llevado a cabo en los recintos fortificados de Melilla durante los últimos 25 años, Salvador Moreno, Antonio Bravo y Jesús Miguel Sáez.

Durante poco menos de una hora, las autoridades presentes han podido conocer por boca del propio Salvador Moreno en qué consiste este Centro de Interpretación y cual es su objetivo. Un CIMLAV ubicado en la Sala de Exposiciones de Florentina, espacio en el que hasta hace un tiempo se ubicaba el Museo Tamazight, y que ahora aparece convertido en un centro expositivo donde se han dispuesto una serie de paneles en los que el visitante alcanza una información completa sobre el pasado y presente de Melilla la Vieja, así como de las obra a las que ha sido sometida a lo largo de los años.

La visita comienza en el vestíbulo cilíndrico que rodea el ascensor, en cuyos paramentos se han colocado grandes estructuras iluminadas y en las que figura información mediante textos, imágenes y planos de los recintos amurallados y de los elementos que los conforman.

También en las muros de la saja aparecen proyectadas imágenes, así como un gran panel con información que describe las actuaciones realizadas en la zona e indicando las personas y empresas que han intervenido a lo largo de los trabajos de restauración.

El recorrido continúa con una pantalla táctil que ofrece información a petición del visitante y por una galería de paneles informativos en los que, de manera resumida, se detallan las intervenciones realizadas desde la aprobación del Plan Especial de Rehabilitación de los Recintos Fortificados de Melilla. Estos paneles incluyen dibujos, imágenes con el antes y el después de las obras, así como una breve reseña histórica en español e inglés.

La exposición discurre alrededor de los restos del muro de Florentina surgido tras el derrumbe del lienzo acodado sobre el Torreón de las Cabras; un muro que sirve de eje central por el que discurre el sentido de la exposición.


En la planta superior a medio camino de la exposición, el visitante encontrará un pequeño salón de conferencias con capacidad para 30 personas donde se ofrecerán videos informativos.

En definitiva, esta exposición pretende ser el reflejo de las numerosas obras de rehabilitación patrimonial que se han venido llevando a cabo en Melilla desde el año 1992 de forma ininterrumpida, cumpliendo así con el objetivo contenido en Ley del Patrimonio Histórico Español de enriquecer la intervención restauradora con la explicación pedagógica y didáctica del proceso en su doble faceta, investigadora y constructiva.



Además, la iniciativa cobra una relevancia especial si se tiene en cuenta que la restauración de los recintos fortificados ha estado apoyada por todos los gobiernos de Melilla desde hace casi 20 años, consiguiendo así una revalorización patrimonial sin precedentes en España.

Tras conocer el contenido de este Centro de Interpretación, Juan José Imbroda no ha podido más que mostrar su satisfacción ante el resultado de una actuación en la que, en su opinión, han tenido mucho que ver los propios melillenses y los responsables políticos que han llevado las riendas de la ciudad durante los últimos años.

Además, el presidente de Melilla ha animado a los melillenses a visitar el CIMLAV para poder conocer mejor la “inmensidad” de las obras realizadas y tener una imagen acertada de cómo era Melilla la Vieja hace años.

La creación de este Centro de Interpretación, ha explicado, ha sido sufragado con fondos propios de la Ciudad Autónoma y con fondos europeos.


Por su parte, Salvador Moreno ha manifestado la satisfacción que para él ha supuesto trabajar en el PERI de Melilla la Vieja desde el año 1986, no sólo porque “el motivo lo merecía”, sino también por el apoyo y comprensión que asegura que siempre ha encontrado en la ciudad.

Las visitas al nuevo CIMLAV pueden efectuarse de lunes a viernes de 8.00 a 15.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas, y los fines de semana de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas.

domingo, 25 de marzo de 2012

Contramina de San José Bajo

 Melilla1846
Si desgajáramos la fortificación del terreno rocoso de Melilla, coincidiendo con el extremo inferior de la máxima pendiente y la máxima inclinación, en el interior del Baluarte de San José Bajo y situado en la antigua escarpa del emplazamiento fortificado que da a la actual calle Francisco de Miranda, se abre una poterna de acceso al corredor que surcan los muros del Segundo Recinto Fortificado de Melilla.
 
Melilla 1699

Esta excavación subterránea en galería aparece cartografiada por primera vez en un documento del año 1699. Cuando se realiza la cava o foso del Hornabeque se había practicado también una contramina en el perímetro amurallado de la antigua Alafia y, en el extremo este donde coincidían los acantilados con las arenas de la playa del Mantelete, se abría una puerta de acceso a las contramina en el baluarte, acabando hoy en día en el túnel de San Fernando. Esta galería o contramina es considerada la más antigua de la ciudad, excavada en la roca aprovechando unos antiguos silos de grano prehispánicos en forma de taza invertida denominado matimoras o agadir. Este perímetro fortificado al que aludimos fue reformado con baluartes sufriendo nuevas transformaciones en 1790 al ampliar su capacidad artillera y mostrarnos el estado en que se encuentra actualmente.


La fisonomía actual de la fortificación es iniciada a partir de 1714, cuando los ingenieros Pedro Borrás y Juan Martín Zermeño aplican en los recintos las nuevas técnicas abaluartadas procedentes de la escuela de fortificación hispano-flamenca. Pedro Borrás transforma a partir de 1716 el antiguo Hornabeque en un frente abaluartado perfecto, con los dos baluartes de San Pedro y San José Alto que definen el Segundo Recinto. Todo el subsuelo de este recinto está excavado con galerías de comunicación, minas y contraminas que forman ramales de varios kilómetros de longitud y que tienen su arranque en la Mina Real que parte del Primer Recinto. Su misión era mantener a la ciudad a salvo de las minas enemigas que buscaban explotar cargas de pólvora (hornillos) debajo de las murallas para asaltar la fortaleza.

 Plano de la Contramina de San José Bajo
Inmediato a la base del muro del baluarte (noreste) existe una puerta de salida o acceso practicada en el siglo XX y que da paso a este sistema de mina. Partiendo del exterior encontramos a la derecha una puerta metálica donde tras de si se encuentra los ramales. De aquí parte el ramal norte-sur que moría en el antiguo foso hoy cegado, en el sur es continuación del anterior y en su recorrido intermedio se encuentra una estructura tipo matimora de planta circular usada como respiradero y hoy cegada. Según el plano topográfico que realizamos un grupo denominado “Amigos de Melilla La  Vieja” y que sirvió para ilustrar el PERI, el desarrollo se continuaría una veintena de metros hasta situarse en el corazón mismo del Baluarte. Una vez allí el subterráneo se bifurcaría en dirección este-oeste. El de sentido Este moriría en una vieja puerta hoy cegada, la de sentido oeste encontraría primero otra vieja matimora para después tornarse en galería pero esta vez ensanchada a lo largo de una quincena de metros para después volver a estrecharse durante otros diez metros y morir finalmente en el túnel de San Fernando, cortando esta galería se encuentra un corredor de evacuación de aguas que se desarrolla en paralelo con el túnel mismo.

Antes de llegar al túnel descubrimos unos conductos verticales con escalas excavadas  que servían de salida al antiguo camino de ronda superior sobre la falsa Braga.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Plan Especial de Rehabilitación de los Cuatro Recintos Fortificados de Melilla


EXCMO. AYUNTAMIENTO DE MELILLA
PLAN ESPECIAL DE REHABILITACION DE LOS CUATRO RECINTOS FORTIFICADOS
Arquitecto redactor: Salvador Moreno Peralta
Equipo: Antonio Bravo Nieto. Jesús Miguel Sáez Cazorla

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OBJETO DEL DOCUMENTO Y ANTECEDENTES
Se redacta el presente documento por encargo del Excmo. Ayuntamiento de Melilla, según acuerdo de la Comisión de Gobierno del 14 de Mayo de 1987.

Trata del Plan Especial de Rehabilitación de los Cuatro Recintos Fortificados, asimilable, en alcance y contenido, al Plan Especial de Protección que sobre un Conjunto Histórico Artístico preceptúa el artículo 20 de la vigente Ley del Patrimonio Histórico

La zona antigua de la ciudad de Melilla fue declarada conjunto histórico por Decreto del 11 de Agosto de 1953 (BOE de 7 de septiembre de 1953), ratificada, tras la promulgación de la nueva Ley del Patrimonio, por el Real Decreto 2753/1986, de 5 de Diciembre (BOE de 17 de enero de 1987), el cual declara "Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico, una zona de la ciudad de Melilla”. Esta disposición viene complementada por dos anexos, en los cuales se establece, respectivamente, la Delimitación del Conjunto Histórico una zona de entorno de protección.

Este documento fue aprobado provisionalmente por el Pleno Municipal en sesión de 9 de octubre de1990, como parte integrante del Proyecto de Plan Especial de Rehabilitación de los Cuatro Recintos Fortificados, con las modificaciones recogidas en el Anexo denominado “Modificaciones al Plan Especial de Rehabilitación de  los Cuatro Recintos Fortificados como consecuencia de las alegaciones emitidas en el periodo de información pública”. Siendo aprobado de forma definitiva en sesión del pleno de 2 de mayo de 1991.

lunes, 12 de marzo de 2012

100 años de la visita de la Princesa Británica Beatrice a Melilla y de la rehabilitación de Alfonso de Orleáns a su categoría de Infante de España

-->El Telegrama de Rif publicaba en su primera página del miércoles 14 de febrero de 1912  la noticia de que en la mañana del día anterior arribaría al puerto de Melilla procedente de Málaga, el buque "Vicente de la Roda", entre cuyo pasaje se hallaba Beatrice Leopoldine Victoria Saxe-Coburg-Gotha (1884-1966), Princesa Británica y V Duquesa de Galliera. Conocida en el Reino Unido como "Baby Bee" y en España como Infanta Beatriz (Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha), al ser nieta de la Reina Victoria y esposa de Alfonso de Orleans-Borbón (Alien), además de prima hermana del mismísimo Rey de Inglaterra, del Káiser de Alemania y del Emperador de Rusia.

 Los infantes Alfonso y Beatriz en la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg.

Bee conoció a Alfonso de Orleáns, primo del Rey Alfonso XIII, en 1906 en la boda de rey con su prima la Princesa Victoria Eugenia de Battenberg (Ena). Beatriz y Alfonso se casaron en una ceremonia católica y luterana en Coburgo el 15 de julio de 1909, enlace que fue considerado inapropiado en España, aunque la pareja había sido animada al noviazgo por los propios reyes de España, no se había notificado de la boda al gobierno español que tenían que dar permiso para la realización de una boda dentro de la familia real. Además el Infante, que era menor de edad, no había avisado del enlace a sus padres, a lo que se sumaba que la novia no era católica. Por ello el infante fue privado de su tratamiento y la pareja tuvo que vivir en el exilio establecido en Coburgo.

Los infantes Alfonso de Orleans y Beatriz con el coronel Luís Sancho-Miñano Castro (Foto Rectoret marzo de 1912)

Beatriz cuando llegó a Melilla para poder ver a su marido Alien llevaba un embarazo de seis meses de gestación oculto por una enorme chaqueta, además de un equipaje con montones de cajas repletas de medicinas que había adquirido con su propio dinero.

A Alfonso destinado al Regimiento de San Fernando nº 11, como 2º teniente de Infantería, le habían permitido replegarse a Melilla la noche del día 12 desde el frente para recibir a Beatriz y compartir una breve estancia con su esposa, él se acercó desde el puerto en la falúa del Excmo. Capitán General para subir al barco y mantener un primer encuentro con su esposa, bajando con ella en cuanto el navío quedó fondeado. En el muelle se encontraban para ofrecerles sus respetuosos saludos entre otras personalidades el General Gómez Jordana acompañado de su ayudante, el comandante de Marina de este puerto D. José Ariño y el coronel de Infantería  Sr. Sancho Miñano.

Los infantes Alfonso de Orleans y Beatriz con el coronel Luís Sancho-Miñano Castro (Foto Rectoret marzo de 1912)
Se desplazaron en el automóvil que a su disposición puso el General Aldave para llegar  al Hotel Victoria de la ciudad en el que pasarían los siguientes días. No fueron días ociosos, sino días de constantes visitas a los diferentes hospitales porque Beatriz quería conocer los establecimientos sanitarios. A las dos y media de la tarde se desplazaron en el vehículo para llegar al hospital militar del Buen Acuerdo, visitaron la sala de  oficiales y hablando con algunos de ellos, pasando luego a la de tropa donde saludaron a los soldados exprisioneros Ricardo de Arribas y  Roque Garrido que se encontraban heridos. Al salir se les acerco otro soldado herido y exprisionero, Aparicio Castellanos.


En el automóvil se dirigieron luego al hospital Docker donde en la puerta les esperaban las Damas de la Cruz Roja y a su frente la Excma. Sra. de Arizón y el personal facultativo. Los Infantes visitaron todas las dependencias, deteniéndose especialmente en el gabinete de radiografía,  en la sala de heridos graves y en la que se encuentran en curación los “moros amigos” que han resultado heridos en los últimos combates. Para todos tuvieron frases de consuelo y cariño, en tanto que entregaba su cargamento de medicinas a las Damas de la Cruz Roja.

Alfonso intervenía honorablemente en Ishafen privado de su rango y títulos por su matrimonio con una luterana. El 28 de febrero, Alien y Bee tuvieron que despedirse de nuevo, ella regresó a Málaga para reunirse con su  hijo el pequeño Álvaro (nacido el 20 de abril de 1910 en Coburgo) y con nanny Coline, en quien la joven madre confiaba plenamente. En tanto que Alfonso se reincorporó a la rutina de su regimiento en Ishafen. 

Campamento de Ishafen

El 12 de marzo de 1912 se produjo un gran evento, el Presidente del Consejo de Ministros José Canalejas tomó la decisión de "rehabilitar en su alta categoría a S.A.R. don Alfonso de Orléans y Borbón",eso significaba que Alfonso volvía a ser reconocido como un infante de España, también significaba que Bee de Coburgo pasaba a ser la infanta Beatriz.

Resulta fácil imaginar el profundo efecto que la noticia tuvo en Alfonso, se le comunicó cuando estaba en Ishafen. No sólo se le reintegraba en su dignidad real, sino que se le había ascendido a primer teniente; debía abandonar territorio marroquí para emprender viaje a Madrid, dónde le aguardaba el Regimiento Inmemorial del Rey nº 1. Por supuesto, aquello suscitó la lógica algarabía entre los oficiales al mando y los compañeros de armas del infante que volvía a ejercer de tal. En la noche del 17 de marzo, el coronel del Regimiento de San Fernando conmemoró la efeméride con un gran banquete, presidido por Alfonso, en el hotel Victoria. En la mañana del 18 de marzo, Alfonso se despidió de sus camaradas antes de tomar en el puerto un barco de vapor rumbo a la península, le acompañaba su primo Fernando de Baviera, el esposo de la infanta María Teresa.

Hotel Reina Victoria

Alfonso y Fernando viajan de Melilla a Madrid sin desviarse a Málaga para ver a Beatriz que seguía en la ciudad andaluza con su niño. Evidentemente, lo primero era lo primero: presentarse al rey Alfonso XIII, para marcar el inicio de la nueva etapa. El 22 de marzo, Alfonso está en Madrid, Ena, Fernando, María Teresa y un invitado especial, el príncipe Leopoldo de Battenberg. La reunión familiar incluye una magnífica cena, que pone el broche de oro. Sólo después de haber cumplimentado adecuadamente a los monarcas puede marchar a Málaga a buscar a Beatriz y a Álvaro, no va solo, Leopoldo de Battenberg ha querido acompañarle.