-->El Telegrama
de Rif publicaba en su primera página del miércoles 14 de febrero de 1912 la noticia de que en la mañana del día
anterior arribaría al puerto de Melilla
procedente de Málaga, el buque "Vicente de la Roda", entre cuyo
pasaje se hallaba Beatrice Leopoldine
Victoria Saxe-Coburg-Gotha (1884-1966), Princesa Británica y V Duquesa
de Galliera. Conocida en el Reino Unido como "Baby Bee" y en España
como Infanta Beatriz (Beatriz de
Sajonia-Coburgo-Gotha), al ser nieta de la Reina Victoria y
esposa de Alfonso de Orleans-Borbón (Alien), además de prima hermana del
mismísimo Rey de Inglaterra, del Káiser de Alemania y del Emperador de Rusia.
Los infantes Alfonso y Beatriz en la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg.
Bee
conoció a Alfonso de Orleáns, primo del Rey Alfonso XIII, en 1906 en la boda de
rey con su prima la
Princesa Victoria Eugenia de Battenberg (Ena). Beatriz y
Alfonso se casaron en una ceremonia católica y luterana en Coburgo el 15 de julio
de 1909, enlace que fue considerado inapropiado en España, aunque la pareja
había sido animada al noviazgo por los propios reyes de España, no se había notificado
de la boda al gobierno español que tenían que dar permiso para la realización
de una boda dentro de la familia real. Además el Infante, que era menor de
edad, no había avisado del enlace a sus padres, a lo que se sumaba que la novia
no era católica. Por ello el infante fue privado de su tratamiento y la pareja
tuvo que vivir en el exilio establecido en Coburgo.
Los infantes Alfonso de Orleans y Beatriz con el coronel Luís Sancho-Miñano Castro (Foto Rectoret marzo de 1912)
Beatriz cuando
llegó a Melilla para poder ver a su marido Alien llevaba un embarazo de seis
meses de gestación oculto por
una enorme chaqueta, además de un
equipaje con montones de cajas repletas de medicinas que había adquirido
con su propio dinero.
A
Alfonso destinado al Regimiento de San Fernando nº 11,
como 2º teniente de Infantería, le habían permitido replegarse a Melilla la noche del día 12 desde el
frente para recibir a Beatriz y compartir una breve estancia con su esposa, él
se acercó desde el puerto en la falúa del Excmo. Capitán General para subir al
barco y mantener un primer encuentro con su esposa, bajando con ella en cuanto
el navío quedó fondeado. En el muelle se encontraban para ofrecerles sus respetuosos
saludos entre otras personalidades el General Gómez Jordana acompañado de su
ayudante, el comandante de Marina de este puerto D. José Ariño y el coronel de
Infantería Sr. Sancho Miñano.
Los infantes Alfonso de Orleans y Beatriz con el coronel Luís Sancho-Miñano Castro (Foto Rectoret marzo de 1912)
Se
desplazaron en el automóvil que a su disposición puso el General Aldave para
llegar al Hotel Victoria de la ciudad en
el que pasarían los siguientes días. No fueron días ociosos, sino días de
constantes visitas a los diferentes hospitales porque Beatriz quería conocer
los establecimientos sanitarios. A las dos y media de la tarde se desplazaron
en el vehículo para llegar al hospital militar del Buen Acuerdo, visitaron la
sala de oficiales y hablando con algunos
de ellos, pasando luego a la de tropa donde saludaron a los soldados
exprisioneros Ricardo de Arribas y Roque
Garrido que se encontraban heridos. Al salir se les acerco otro soldado herido
y exprisionero, Aparicio Castellanos.
En el
automóvil se dirigieron luego al hospital Docker donde en la puerta les
esperaban las Damas de la
Cruz Roja y a su frente la Excma. Sra. de Arizón y el
personal facultativo. Los Infantes visitaron todas las dependencias,
deteniéndose especialmente en el gabinete de radiografía, en la sala de heridos graves y en la que se
encuentran en curación los “moros amigos”
que han resultado heridos en los últimos combates. Para todos tuvieron frases
de consuelo y cariño, en tanto que entregaba su cargamento de medicinas a las
Damas de la Cruz Roja.
Alfonso
intervenía honorablemente en Ishafen privado de su rango y títulos por su
matrimonio con una luterana. El 28 de febrero, Alien y Bee tuvieron que
despedirse de nuevo, ella regresó a Málaga para reunirse con su hijo el pequeño Álvaro (nacido
el 20 de abril de 1910 en Coburgo) y con nanny Coline, en quien la joven
madre confiaba plenamente. En tanto que Alfonso se reincorporó a la rutina de
su regimiento en Ishafen.
Campamento de Ishafen
El 12 de marzo de 1912 se produjo un
gran evento, el Presidente del Consejo de Ministros José Canalejas tomó la
decisión de "rehabilitar en su alta
categoría a S.A.R. don Alfonso de Orléans y Borbón",eso significaba
que Alfonso volvía a ser reconocido como un infante de España, también
significaba que Bee de Coburgo pasaba a ser la infanta Beatriz.
Resulta fácil imaginar el profundo efecto que la noticia tuvo en Alfonso, se le
comunicó cuando estaba en Ishafen. No sólo se le reintegraba en su dignidad
real, sino que se le había ascendido a primer teniente; debía abandonar
territorio marroquí para emprender viaje a Madrid, dónde le aguardaba el
Regimiento Inmemorial del Rey nº 1. Por supuesto, aquello suscitó la lógica
algarabía entre los oficiales al mando y los compañeros de armas del infante
que volvía a ejercer de tal. En la noche del 17 de marzo, el coronel del
Regimiento de San Fernando conmemoró la efeméride con un gran banquete,
presidido por Alfonso, en elhotel
Victoria. En la mañana del 18 de marzo, Alfonso se despidió de sus camaradas antes
de tomar en el puerto un barco de vapor rumbo a la península, le acompañaba su
primo Fernando de Baviera, el esposo de la infanta María Teresa.
Hotel Reina Victoria
Alfonso
y Fernando viajan de Melilla a
Madrid sin desviarse a Málaga para ver a Beatriz que seguía en la ciudad
andaluza con su niño. Evidentemente, lo primero era lo primero: presentarse al
rey Alfonso XIII, para marcar el inicio de la nueva etapa. El 22 de marzo, Alfonso
está en Madrid, Ena, Fernando, María Teresa y un invitado especial, el príncipe
Leopoldo de Battenberg. La reunión familiar incluye una magnífica cena, que
pone el broche de oro. Sólo después de haber cumplimentado adecuadamente a los
monarcas puede marchar a Málaga a buscar a Beatriz y a Álvaro, no va solo, Leopoldo
de Battenberg ha querido acompañarle.
Se conoce cono Alafia los motivos de decoración musulmanes basados en letras árabes que decoraban las puertas y en este caso en la del Maristán de Granada, hospital fundado por Muhammad V en el año 1367, estaba situado en el barrio del Albaicín (Ajšariš), en la ladera sur de la colina junto a la Puerta de los Tableros o Bab al-Difaf, conocida actualmente como Puente del Cadí, que cerraba el acceso a Granada por el cauce del río Darro.
Las excavaciones realizadas hasta ahora han propiciado el hallazgo de diversos elementos decorativos de la desaparecida portada principal, correspondientes a pilastras, cenefas de doble cinta entrecruzadas y paneles de decoración geométrica y alafia. En esta portada estaba la lápida fundacional del hospital, realizada en mármol blanco y con forma de arco de herradura, que actualmente se expone en el Museo de la Alhambra.
Los vestigios que actualmente se conservan permiten definir la estructura del Maristán como una edificación de planta rectangular de 1015 m2, en cuatro crujías dispuestas alrededor de un patio central, donde se localiza una alberca.
Las crujías se dividen en estancias cuadradas de unos 6 m2, comunicadas entre sí y conectadas con el patio a través de una galería. Según las fuentes documentales, los dos lados menores de la alberca estaban flanqueados por dos leones de mármol gris, actualmente localizados en los jardines de El Partal de la Alhambra .
En el edificio nazarí también se han documentado los restos de una qawraya o corredor cubierto que permitía subir el agua del río Darro mediante carros y caballerías.