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domingo, 16 de febrero de 2014

Las fotos de Melilla realizadas por Henry Duveyrier


Montaje fotográfico (fotos 3 y 6)


Pocas personas conocerán que el geógrafo, y explorador francés del siglo XIX Henry Duveyrier (1840-1892), realizó en junio de 1886 fotos de Melilla y que quizás estas sean las fotos más antigua realizadas de la ciudad.



Nuestro personaje Henri Duveyrier (1840-1892) quien se suicidó de un disparo en la cabeza a los 52 años, fue un geógrafo, y explorador de origen francés, quien a los 21 años de edad recibió la Legión de Honor de su país y a los 23 la medalla de oro de la Sociedad Geográfica de París.



Desde su juventud sabía lo que quería hacer, viajes científicos a África, para ello ya había aprendido árabe a la edad de diecinueve años (1857) emprendiendo su primer viaje a Argelia invitado por un amigo de su padre (Dr. Auguste Warnier). A su regreso publicó en alemán en la revista de la Sociedad Oriental de Berlín (Zeitschrift der Deutsche Gesellschaft Morgendische) su primer trabajo “Notas sobre cuatro tribus bereberes” (Vol. 12, pág.176, año 1858).


 Henri Duveyrier 1861


A partir mayo de 1859 hasta 1861 realiza su viaje más duró, explorar el Sahara septentrional, publicando a su regreso los relatos de sus viajes (1864) que por aquel entonces eran muy populares.


En esta publicación titulada “Exploration du Sahara: les Touareg du nord”, incluye un mapa a escala 1/3.000.000 que por décadas fue considerado como la mejor referencia cartográfica del Sahara. Esta carta se elabora basándose en sus propias rutas meticulosamente registradas, las rutas de sus predecesores, incluyendo el explorador Heinrich Barth y por último, en la investigación proporcionada por los informantes  tuareg y árabes que conoció en sus viajes.



Tras la concesión de la medalla de la Sociedad Geográfica y la muerte de su padre (1865), Duveyrier comienza a reunir material para la publicación de un libro dedicado a las hermandades religiosas musulmanas. Siendo interrumpido su trabajo por la guerra (1870- 1871).



Duveyrier proporcionó gran información de la forma de vivir y la cultura de los Tuaregs con los que convivió. Para ello publicó en 1881 “La Tunisie” y en 1884 “La confrérie musulmane de Sîdî Mohammed ben Alî-Senoûsi et son domaine géographique en l’année 1300 de l’Hégire” (La Hermandad Musulmana Sidi Mohammed ben Ali- Senoûsî).



Posteriormente realizó varios viajes más al Sahara, aumentando considerablemente el conocimiento que se tenía de la región situada al sur del Atlas, desde los confines más occidentales de Marruecos hasta Túnez.



En 1885, Henri Duveyrier volverá a África del Norte en unió de su amigo Feraud cónsul en  Marruecos acompañándole de Tánger a Meknes.



En 1886 ganó una subvención del Ministerio de Instrucción Pública francés con el fin de penetrar en Marruecos, fue un éxito parcial, pues le habían ordenado que no  continuar debido a las precauciones tomadas por las autoridades.



Henry Duveyrier llegó a las puertas de Melilla vestido a la argelina en junio de 1886 acompañando al Cherif Uazani, que hacía el viaje de Tlemecen a Tanger atravesando el Rif. Allí, el general Macías, gobernador de la plaza, recibió un aviso de las kabilas rifeñas advirtiendo que no dejarían pasar a Duveyrier por haberle visto tomar fotos durante el recorrido. Macías no le dejó continuar  y embarcándolo en el vapor “Rosario”, que hacía la travesía de Orán a Tánger, le envió a esta última ciudad. Volvió a París insatisfechos pero vivo y puede decirse que esta misión sería su  último contacto con África ya que, a pesar de todos sus esfuerzos, no va a tener éxito en montar una nueva expedición.



Aunque volviendo a las fotos Melilla, lo más desconocido sea como estas llegaron al conocimiento del gran público, este hecho se debe a un nuevo tratamiento de los fondos documentales de la Biblioteca nacional de Francia (BnF) realizado por Françoise Aujogue, bajo la dirección de Christine Nougaret a principios de 2004.



En un principio estos documentos llegaron a los archivos nacionales francés en noviembre 1910 proporcionados por la viuda de otro geógrafo Charles Maunoir (1830-1901). Maunoir expresó a su señora el interés que tenía en ver conservados sus archivos, pues en ellos también  se encontraban los archivos de Henry Duveyrier, con los que trabajo.



Duveyrier y de Maunoir comenzarán a entrelazar sus trabajos a partir del momento en que Charles accedió al cargo de la Secretaría General de la Sociedad Geográfica de París (1867-1896) y a al edición del boletín de la sociedad. Además, juntos editarán "Année géographique" (1878-1880).



Estos archivos documentales fueron conocidos como “Los papeles de Henry Duveyrier y Charles Maunoir”, siendo registrados con la signatura AB XIX 469-478 bis, posteriormente con la signatura 47 AP 1-11 al crearse la sección de archivos privados (AP) en el año 1949. Después Françoise Aujogue, a principios de 2004, separó los archivos en veinticinco calificaciones, las diecisiete primeras dedicadas al archivo de Henry Duveyrier (47 AP 1-17) y las demás al archivo de Charles Maunoir (47 AP 18-25).



A su vez los documentos que comprenden los archivos de Henry Duveyrier (47 AP 1-17) fueron clasificados en tres apartados:

Primera parte dedicada a los documentos personales (47 AP 1-2).

Segunda parte dedicada a sus misiones y exploraciones (47 AP 3-11)

Tercera y última dedicada a reunir todos los documentos interesantes de su trabajo científico (AP 47 12-17).



Es en este último apartado donde aparece Melilla (47 AP 13 d. 2.) con los siguientes documentos:


Foto nº1 Título: Sebkha d'Abou Areg. (Mar Chica) Vista del campo de Djebb Oû Mortou (...).
 
Foto nº 2 Titulo: Djebel El-Qoulla. (Monte Gurugú) Montañas Fazoudagh y El-Mezoudja vistas desde la tienda del autor, Melilla.



Foto nº 3 Titulo: Melilla. Noroeste parte de las fortificaciones desde el punto de vista de la tienda de campaña del autor (...).


Foto nº 4 Título: Melilla. Vista general tomada de un punto a 25 metros del mar y 250 m. Fuerte de San Lorenzo (...).


Foto nº 5 Titulo: Melilla. El instrumento se colocó en el sur de la ciudad, en el dique que los españoles construyeron durante el secado de los pantanos.

Foto nº 6 Titulo: Melilla. El instrumento se colocó en el sur de la ciudad, en el dique que los españoles construyeron durante el secado de los pantanos.

domingo, 25 de marzo de 2012

Contramina de San José Bajo

 Melilla1846
Si desgajáramos la fortificación del terreno rocoso de Melilla, coincidiendo con el extremo inferior de la máxima pendiente y la máxima inclinación, en el interior del Baluarte de San José Bajo y situado en la antigua escarpa del emplazamiento fortificado que da a la actual calle Francisco de Miranda, se abre una poterna de acceso al corredor que surcan los muros del Segundo Recinto Fortificado de Melilla.
 
Melilla 1699

Esta excavación subterránea en galería aparece cartografiada por primera vez en un documento del año 1699. Cuando se realiza la cava o foso del Hornabeque se había practicado también una contramina en el perímetro amurallado de la antigua Alafia y, en el extremo este donde coincidían los acantilados con las arenas de la playa del Mantelete, se abría una puerta de acceso a las contramina en el baluarte, acabando hoy en día en el túnel de San Fernando. Esta galería o contramina es considerada la más antigua de la ciudad, excavada en la roca aprovechando unos antiguos silos de grano prehispánicos en forma de taza invertida denominado matimoras o agadir. Este perímetro fortificado al que aludimos fue reformado con baluartes sufriendo nuevas transformaciones en 1790 al ampliar su capacidad artillera y mostrarnos el estado en que se encuentra actualmente.


La fisonomía actual de la fortificación es iniciada a partir de 1714, cuando los ingenieros Pedro Borrás y Juan Martín Zermeño aplican en los recintos las nuevas técnicas abaluartadas procedentes de la escuela de fortificación hispano-flamenca. Pedro Borrás transforma a partir de 1716 el antiguo Hornabeque en un frente abaluartado perfecto, con los dos baluartes de San Pedro y San José Alto que definen el Segundo Recinto. Todo el subsuelo de este recinto está excavado con galerías de comunicación, minas y contraminas que forman ramales de varios kilómetros de longitud y que tienen su arranque en la Mina Real que parte del Primer Recinto. Su misión era mantener a la ciudad a salvo de las minas enemigas que buscaban explotar cargas de pólvora (hornillos) debajo de las murallas para asaltar la fortaleza.

 Plano de la Contramina de San José Bajo
Inmediato a la base del muro del baluarte (noreste) existe una puerta de salida o acceso practicada en el siglo XX y que da paso a este sistema de mina. Partiendo del exterior encontramos a la derecha una puerta metálica donde tras de si se encuentra los ramales. De aquí parte el ramal norte-sur que moría en el antiguo foso hoy cegado, en el sur es continuación del anterior y en su recorrido intermedio se encuentra una estructura tipo matimora de planta circular usada como respiradero y hoy cegada. Según el plano topográfico que realizamos un grupo denominado “Amigos de Melilla La  Vieja” y que sirvió para ilustrar el PERI, el desarrollo se continuaría una veintena de metros hasta situarse en el corazón mismo del Baluarte. Una vez allí el subterráneo se bifurcaría en dirección este-oeste. El de sentido Este moriría en una vieja puerta hoy cegada, la de sentido oeste encontraría primero otra vieja matimora para después tornarse en galería pero esta vez ensanchada a lo largo de una quincena de metros para después volver a estrecharse durante otros diez metros y morir finalmente en el túnel de San Fernando, cortando esta galería se encuentra un corredor de evacuación de aguas que se desarrolla en paralelo con el túnel mismo.

Antes de llegar al túnel descubrimos unos conductos verticales con escalas excavadas  que servían de salida al antiguo camino de ronda superior sobre la falsa Braga.

domingo, 4 de marzo de 2012

Joaquín Gatell y Folch (Caid Ismail)

Fue uno de los grandes exploradores del norte africano. Nacido en Tarragona en el año 1.826, murió en Cádiz el 13 de mayo de 1.879 cuando se disponía a emprender una exploración desde Melilla y seguir el curso del Muluya desde su desembocadura hasta su origen.

D. Joaquín Gatell y Folch (Caid Ismail), aprendió el árabe y en 1.859 hizo un viaje a Argelia, en 1.860 poco después de la guerra hispano-marroquí, pasó al interior de Marruecos fingiendo ser renegado, alistándose en el ejército del Sultán, sirviendo en Infantería y en Caballería; habiendo traduciendo al árabe un tratado de Balística, fue encargado por el Sultán de organizar en su Imperio un Cuerpo de Artillería a la europea. Estuvo con el Sultán hasta fines de 1.863. Motivado por la creación de la Asociación para la exploración de África por el Rey de Bélgica. El señor Ferry, titular del consulado de España en Tánger, propuso al Gobierno Español con fecha 14 de diciembre de 1.863, se encargara a Gatell del estudio del Sur marroquí, y en Febrero de 1.864, se le autorizó confiandole una misión secreta, visitar el Sahara y atestigua la independencia de las tribus saharauis, realizo esta misión siendo huésped del chej Habib uld Beirut quien le ayuda a seguir su periplo hacia el sur.

En 1.876 se fundó la Sociedad Geográfica de Madrid y enterada de los conocimientos de Gatell, le propusieron diera una conferencia en dicha Sociedad y en la Asociación Española para la exploración de África.

Bibliografía:





Gatell y Folch, Joaquín: El Koran (Traducción del Corán por Entregas). Impreso por Juan Antonio Gómez, Madrid. 1853.




Fiter e Ingla, Joseph: D. Joaquim Gatell y Folch (Lo Kaid Ismail) Biografía llegida en la sessió inaugural de l'Associació d'Excursions catalana lo 15 d'octubre de 1878. Imprenta de la Renaixensa, Barcelona. 1879.








Gavira, José: El viajero español por Marruecos, don Joaquín Gatell, (el 'Kaid Ismail'). Instituto de Estudios Africanos, Madrid. 1949.





Valderrama, Fernando Martínez: Joaquín Gatel Explorador de Marruecos. Editora Marroquí, Tetuán. 1952.





Xilografía. 10,0 x 12,0 cm. La Ilustración Española y Americana. 1879.