lunes, 12 de marzo de 2012

100 años de la visita de la Princesa Británica Beatrice a Melilla y de la rehabilitación de Alfonso de Orleáns a su categoría de Infante de España

El Telegrama de Rif publicaba en su primera página del miércoles 14 de febrero de 1912  la noticia de que en la mañana del día anterior arribaría al puerto de Melilla procedente de Málaga, el buque "Vicente de la Roda", entre cuyo pasaje se hallaba Beatrice Leopoldine Victoria Saxe-Coburg-Gotha (1884-1966), Princesa Británica y V Duquesa de Galliera. Conocida en el Reino Unido como "Baby Bee" y en España como Infanta Beatriz (Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha), al ser nieta de la Reina Victoria y esposa de Alfonso de Orleans-Borbón (Alien), además de prima hermana del mismísimo Rey de Inglaterra, del Káiser de Alemania y del Emperador de Rusia.

 Los infantes Alfonso y Beatriz en la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg.

Bee conoció a Alfonso de Orleáns, primo del Rey Alfonso XIII, en 1906 en la boda de rey con su prima la Princesa Victoria Eugenia de Battenberg (Ena). Beatriz y Alfonso se casaron en una ceremonia católica y luterana en Coburgo el 15 de julio de 1909, enlace que fue considerado inapropiado en España, aunque la pareja había sido animada al noviazgo por los propios reyes de España, no se había notificado de la boda al gobierno español que tenían que dar permiso para la realización de una boda dentro de la familia real. Además el Infante, que era menor de edad, no había avisado del enlace a sus padres, a lo que se sumaba que la novia no era católica. Por ello el infante fue privado de su tratamiento y la pareja tuvo que vivir en el exilio establecido en Coburgo.

Los infantes Alfonso de Orleans y Beatriz con el coronel Luís Sancho-Miñano Castro

Beatriz cuando llegó a Melilla para poder ver a su marido Alien llevaba un embarazo de seis meses de gestación oculto por una enorme chaqueta, además de un equipaje con montones de cajas repletas de medicinas que había adquirido con su propio dinero.

A Alfonso destinado al Regimiento de San Fernando nº 11, como 2º teniente de Infantería, le habían permitido replegarse a Melilla la noche del día 12 desde el frente para recibir a Beatriz y compartir una breve estancia con su esposa, él se acercó desde el puerto en la falúa del Excmo. Capitán General para subir al barco y mantener un primer encuentro con su esposa, bajando con ella en cuanto el navío quedó fondeado. En el muelle se encontraban para ofrecerles sus respetuosos saludos entre otras personalidades el General Gómez Jordana acompañado de su ayudante, el comandante de Marina de este puerto D. José Ariño y el coronel de Infantería  Sr. Sancho Miñano.

Los infantes Alfonso de Orleans y Beatriz con el coronel Luís Sancho-Miñano Castro
Se desplazaron en el automóvil que a su disposición puso el General Aldave para llegar  al Hotel Victoria de la ciudad en el que pasarían los siguientes días. No fueron días ociosos, sino días de constantes visitas a los diferentes hospitales porque Beatriz quería conocer los establecimientos sanitarios. A las dos y media de la tarde se desplazaron en el vehículo para llegar al hospital militar del Buen Acuerdo, visitaron la sala de  oficiales y hablando con algunos de ellos, pasando luego a la de tropa donde saludaron a los soldados exprisioneros Ricardo de Arribas y  Roque Garrido que se encontraban heridos. Al salir se les acerco otro soldado herido y exprisionero, Aparicio Castellanos.


En el automóvil se dirigieron luego al hospital Docker donde en la puerta les esperaban las Damas de la Cruz Roja y a su frente la Excma. Sra. de Arizón y el personal facultativo. Los Infantes visitaron todas las dependencias, deteniéndose especialmente en el gabinete de radiografía,  en la sala de heridos graves y en la que se encuentran en curación los “moros amigos” que han resultado heridos en los últimos combates. Para todos tuvieron frases de consuelo y cariño, en tanto que entregaba su cargamento de medicinas a las Damas de la Cruz Roja.

Alfonso intervenía honorablemente en Ishafen privado de su rango y títulos por su matrimonio con una luterana. El 28 de febrero, Alien y Bee tuvieron que despedirse de nuevo, ella regresó a Málaga para reunirse con su  hijo el pequeño Álvaro (nacido el 20 de abril de 1910 en Coburgo) y con nanny Coline, en quien la joven madre confiaba plenamente. En tanto que Alfonso se reincorporó a la rutina de su regimiento en Ishafen. 

Campamento de Ishafen

El 12 de marzo de 1912 se produjo un gran evento, el Presidente del Consejo de Ministros José Canalejas tomó la decisión de "rehabilitar en su alta categoría a S.A.R. don Alfonso de Orléans y Borbón",eso significaba que Alfonso volvía a ser reconocido como un infante de España, también significaba que Bee de Coburgo pasaba a ser la infanta Beatriz.

Resulta fácil imaginar el profundo efecto que la noticia tuvo en Alfonso, se le comunicó cuando estaba en Ishafen. No sólo se le reintegraba en su dignidad real, sino que se le había ascendido a primer teniente; debía abandonar territorio marroquí para emprender viaje a Madrid, dónde le aguardaba el Regimiento Inmemorial del Rey nº 1. Por supuesto, aquello suscitó la lógica algarabía entre los oficiales al mando y los compañeros de armas del infante que volvía a ejercer de tal. En la noche del 17 de marzo, el coronel del Regimiento de San Fernando conmemoró la efeméride con un gran banquete, presidido por Alfonso, en el hotel Victoria. En la mañana del 18 de marzo, Alfonso se despidió de sus camaradas antes de tomar en el puerto un barco de vapor rumbo a la península, le acompañaba su primo Fernando de Baviera, el esposo de la infanta María Teresa.

Hotel Reina Victoria

Alfonso y Fernando viajan de Melilla a Madrid sin desviarse a Málaga para ver a Beatriz que seguía en la ciudad andaluza con su niño. Evidentemente, lo primero era lo primero: presentarse al rey Alfonso XIII, para marcar el inicio de la nueva etapa. El 22 de marzo, Alfonso está en Madrid, Ena, Fernando, María Teresa y un invitado especial, el príncipe Leopoldo de Battenberg. La reunión familiar incluye una magnífica cena, que pone el broche de oro. Sólo después de haber cumplimentado adecuadamente a los monarcas puede marchar a Málaga a buscar a Beatriz y a Álvaro, no va solo, Leopoldo de Battenberg ha querido acompañarle.

1 comentario:

PECE dijo...

Como indicabas en tu despedida la frente de la AEM es bueno ver que continuarás con tu interés divulgador de la historia local.

Buena entrada que desconocía, mira me abuelo también estuvo en la campaña del 9 pero a él no llegaron a rehabilitarle en ningún cargo honorífico, cosa del abolengo supongo :-P

Veo que has cambiado el título y el banner del blog. El anterior podía llevar a confusión con página de la AEM, aunque realmente no era tan imprescindible el cambio.

Lo que sí me gusta es la imagen que incorporas, llevo un tiempo queriendo diseñar un ex-libris y esa imagen de las murallas me viene como aniño al dedo. Tengo que crear varios bocetos a ver si me decido por alguno y lo encargo ya.

Un saludo.